26 Ene 2026 El Centro Español de Mediación (CEM), la Cámara de Comercio de Salamanca, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Salamanca y la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) han celebrado la jornada “La mediación como herramienta para la resolución de conflictos civiles y mercantiles”, un encuentro orientado a compartir conclusiones y aprendizajes tras el primer año de la aprobación de la Ley Orgánica 1/2025, y a reforzar el papel de los Métodos Adecuados de Solución de Controversias (MASC), como la mediación, en la prevención y gestión eficiente de los conflictos.El acto ha sido inaugurado por Alberto Díaz San Miguel, presidente de la Cámara de Comercio de Salamanca; Miguel del Castillo Alonso, decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Salamanca; Daniel Salvador Macías, gerente de la UPSA; y Adolfo Díaz-Ambrona, secretario general de la Cámara de Comercio de España, y vicepresidente del CEM. En sus intervenciones, los ponentes han coincidido en la importancia de consolidar una cultura del diálogo y de reforzar el conocimiento y la accesibilidad a la mediación, como herramienta complementaria a la vía judicial.Díaz-Ambrona ha subrayado que la mediación ofrece soluciones prácticas, eficaces y rentable al permitir a las partes construir voluntariamente acuerdos con el acompañamiento de un tercero neutral, preservando además las relaciones comerciales.“Desde el Centro Español de Mediación nos centramos en promover la cultura del dialogo entre los diferentes operadores económicos y jurídicos, dando respuesta a la creciente demanda empresarial en el ámbito de la mediación civil y mercantil. Con la entrada en vigor de Ley Orgánica 1/2025, se ha reforzado la posición de las Cámaras de Comercio que prestan servicios de mediación como terceros neutrales”, ha asegurado.Claves prácticas tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025La magistrada en funciones de sustitución en la plaza nº 4 de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Salamanca, Sonia Rebollo Revesado, ha intervenido en el acto con una ponencia en la que ha analizado las claves prácticas que se han derivado de la aplicación de la Ley Orgánica 1/2025 en su primer año de vigencia, poniendo el foco en cómo se ha articulado en la práctica el requisito de procedibilidad y qué implicaciones ha tenido para las partes y para los operadores jurídicos. En su intervención, ha abordado los principales retos y criterios que han resultado determinantes para una integración efectiva de los MASC en la resolución de controversias civiles y mercantiles. Asimismo, ha destacado la necesidad de avanzar hacia una aplicación homogénea que aporte seguridad jurídica y contribuya a consolidar una cultura del acuerdo en el ámbito civil y mercantil.Implementación real de los MASC en el ámbito civil y mercantilFernando Cabello de los Cobos, secretario general del CEM, ha moderado una mesa redonda que ha contado con la participación de Luz María Fernández Mateos, profesora y directora del Instituto de Ciencias de la Familia de la UPSA; Marta Saiz Diez, mediadora y directora del Instituto de Mediación del ICASAL (IMICASAL); y Marta Civis Valle, mediadora y responsable del Servicio de Conciliación Empresarial de la Cámara de Comercio de Salamanca.Durante el debate, las ponentes han compartido experiencias y propuestas para extender la cultura del acuerdo en distintos ámbitos. En particular, se han presentado las iniciativas impulsadas desde el Instituto para promover la cultura del diálogo y la prevención de conflictos en el entorno familiar, educativo y comunitario, como base para normalizar la mediación desde etapas tempranas y reforzar su utilidad social. Asimismo, se ha profundizado en las competencias personales y profesionales que diferencian a un buen mediador, subrayando la combinación de habilidades de comunicación, escucha activa, gestión emocional, neutralidad, metodología y rigor técnico como elementos clave para generar confianza y facilitar acuerdos sostenibles.La conversación también ha puesto el foco en que la implementación efectiva de la mediación no ha dependido solo de cambios normativos, sino de un cambio cultural en el ejercicio de la abogacía, de manera que la mediación se integre con naturalidad en la estrategia de asesoramiento y en la gestión de los intereses del cliente.En el plano empresarial, se ha destacado la necesidad de establecer mecanismos de financiación específicos que permitan consolidar la mediación como una herramienta accesible y viable para todas las empresas, con independencia de su tamaño, evitando que el coste inicial sea una barrera de entrada.Asimismo, se han analizado las condiciones que son necesarias para que la mediación se consolide como una vía preferente en la resolución de conflictos empresariales: más información y pedagogía y una mayor confianza del tejido empresarial en sus ventajas, entre otras cuestiones.La jornada ha concluido poniendo en valor la mediación como vía para reducir tiempos y costes, preservar relaciones profesionales y como un instrumento eficaz para la mejora de la competitividad empresarial y, por ende, para la generación de bienestar social.